Cómo se ve una madera que pide mantenimiento
Tres señales avisan que la madera pide una mano de protector: se puso gris, se abrió en fisuras finas o el agua ya no hace gotas. El gris lo dejan el sol, que degrada la superficie, y el moho; las fisuras salen de tanto mojarse y secarse.
Las puntas de vigas y tirantes avisan primero, porque chupan agua mucho más rápido que la cara. El pino impregnado que no toca la tierra casi nunca se cambia por podrido: lo gasta la intemperie.
Cada cuánto se repasa
Cada pérgola pide una revisión por año. Lo horizontal y lo que da al sol de lleno se gasta antes: un tirante pide mano antes que un poste bajo techo.
Como orientación, en Estados Unidos un protector con color dura en un deck de 2 a 3 años sobre madera nueva y cepillada, y de 3 a 6 sobre madera envejecida; un barniz a la intemperie, de 1 a 2. Son referencias de otro clima y no las prometemos. El repaso dura más que la primera aplicación, porque el protector entra en las fisuras finas que abrió la intemperie.
Por qué no usamos barniz
Barniz no le damos a una pérgola: hace una película que el sol vuelve quebradiza, la madera se mueve abajo y la película se agrieta y se pela. Para repasarla hay que lijar todo.
Usamos protector penetrante con pigmento, que se mete en la madera y no se pela; cuanto más color tiene, más frena el sol. Un aceite sin fungicida, afuera, junta moho.
Cómo repasamos una pérgola
Repasamos la madera en cuatro pasos:
- Limpiamos con cepillo de cerda seco. Ni virulana ni cepillo de alambre, que dejan restos de hierro, ni hidrolavadora fuerte, que come la madera blanda de cada anillo.
- Esperamos a que la madera esté seca: húmeda, el protector hace ampollas y se descascara.
- Lijamos solo lo muy gastado, con lija gruesa de grano 60 a 80.
- Damos una o dos manos a pincel, sin sol de lleno, y a la hora retiramos lo que no absorbió, que deja manchas brillantes que se pelan.
Piezas nuevas y anclajes
Cambiamos cada tirante, viga o poste dañado por otro de la misma madera; cuál aguanta mejor afuera lo compara la guía de maderas para pérgolas. Un poste podrido al ras del piso se reemplaza por uno nuevo sobre base metálica.
Los bulones y tirafondos con óxido los cambiamos por galvanizados en caliente o inoxidables. Con techo, revisamos que cada correa siga atada a su viga, porque el viento levanta la cubierta.
El hierro de las pérgolas mixtas
En una pérgola de hierro y madera, el caño pide mano donde asoma el óxido: lo sacamos con rasqueta y cepillo, damos convertidor en las picaduras y terminamos con esmalte sintético el mismo día.
Cómo mantenemos un deck
Antes que la pérgola, el deck pide mano: está horizontal, recibe el sol de lleno y se pisa. Lo mantenemos sin lijar: barremos, lavamos, dejamos secar dos o tres días y damos una o dos manos. En lapacho nuevo, a veces se espera unos meses antes de la primera mano, porque sus extractivos demoran el secado.
Termitas en la madera
Termitas subterráneas hay en la ciudad de Buenos Aires: en 2023 se publicó la primera detección en el país de una especie norteamericana. Comen por dentro y la pieza se ve sana, así que la revisamos con un punzón. Las frena lo mismo que a los hongos: madera seca, sin tocar la tierra y sin restos de madera enterrados.
Precio del mantenimiento
Cada mantenimiento se cotiza con una foto: mandanos una foto general y otra de cerca de la parte más gastada, por WhatsApp o con el pedido de presupuesto. Cuando la estructura ya no se recupera, una nueva de pino impregnado cuesta $ 95.000 por m² según la lista de precios.
Preguntas frecuentes
¿Se puede recuperar una pérgola de madera gris?
Sí. El gris queda en la superficie: la madera pierde unos 6 mm de espesor por siglo. Con cepillo, lija gruesa donde está muy gastada y protector con pigmento, vuelve a tener color.
¿Por qué aparecen manchas negras alrededor de los tornillos?
Por el hierro del tornillo, que reacciona con los taninos de la madera; pasa más en lapacho o quebracho. Cambiamos el tornillo por uno inoxidable, y la mancha sale con ácido oxálico.
¿Cómo se saca el moho de una pérgola de madera?
Con 1 parte de detergente, 10 de lavandina al 5 % y 30 de agua tibia. La lavandina nunca se mezcla con amoníaco.
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